Nuestro equipo

El adulto no es el eje central, sino un vínculo entre el niño y el ambiente para el desarrollo del niño/a. La guía debe hacer casi de Cupido entre el ambiente y el niño/a, debe despertar el interés de éste por cuanto le rodea, y lo que le rodea debe ajustarse a las necesidades de desarrollo e intereses del niño/a. El/la Guía debe conocer el desarrollo del niño/a en profundidad y en todas sus áreas, los materiales Montessori en profundidad (objetivos, presentanción, etc) y la pedagogía Montessori y su Método.

El ambiente que nosotros proponemos cuenta guías entrenadas y certificada por AMI (Association Montessori Internationale) , IMI (International Montessori Institute) y MCI (Montessori Centre International) y muchos años de experiencias en diferentes ámbitos educativos.

Ana R.

Ana R.

Siempre me apasionaron los/las niños/as, de hecho estudié primero Técnico Infantil y, como me supo a poco, seguí con la carrera de Magisterio. Empecé a trabajar de la manera tradicional, pero sentía que debía haber algo más, no podía conformarme, así que empecé a interesarme por otros movimientos pedagógicos. Leí a Emmi Pikler, a Loris Malaguzzi ,... y así conocí el método, mas bien , la filosofía de vida Montessori. Todos me aportaron algo, pero María me enamoró.

Luego me fui a vivir a Galicia y allí pude trabajar en un centro que ponía en práctica todo lo nuevo que estaba aprendiendo, y por fin vi lo que buscaba, niños/as felices, que querían saber, que podían elegir, ... Encontré un centro dónde no se trabaja para lo padres, sino que todo el esfuerzo va dirigido a los niños. Mi trabajo se convirtió así en mi vida, era tan feliz.

Luego fui madre y puedo decir que ahí fue cuando tuve la transformación real. Tenía toda la responsabilidad de educar a una niña. Fíjate que gran responsabilidad. Solo tenía tres cosas claras (todo lo que sabía se me borró de un plumazo y me sentía una verdadera primeriza): una que fuese feliz, otra que se sintiera respetada y querida y otra, que fuese dueña de su propia vida. Ahí me volví a reencontrar con María. Tenía que saber más, así que comencé a especializarme como Guía Montessori en 0 a 3 años.

Volví a Andalucía con una mente nueva, tenía claro que quería que mi hija tuviese un espacio así y, que mi trabajo fuese tan realizador como lo había sido entonces. Así que me embarqué en este proyecto que me hace tan feliz.

Conchi L.

Conchi L.

Empecé a trabajar en el ámbito de la educación especial como Técnico en atención temprana con niños y niñas con TGD. Pude comprobar la importancia de hacer accesible el aprendizaje de forma diferente. El aprendizaje tenía que ser manipulativo, procedimental y sobre todo emocionante, para todos/as los niños/as.

Tras licenciarme en Pedagogía y trabajar años en formación permanente del profesorado  (esforzándonos todo el equipo por cambiar los procesos educativos y mejorarlos) necesité estar con los niños/as in situ y volví al aula. Buscaba innovación educativa, revisé publicaciones sobre neuroeducación, diferentes formas de enseñar en otros países y otras pedagogía “alternativas” a la tradicional y volví a releer a María Montessori.

Al ser madre comprendí la necesidad real de cambio educativo pues no encontraba una escuela que se ajustase del todo a lo que quería para mi hijo. Decidí seguir formándome para poder ofrecerle un espacio acorde a lo que creía que él necesitaba. Me certifiqué como Guía Montessori en la etapa O-3 y me titulé como Técnico Superior en Educación Infantil.

Tras poder aplicar la filosofía Montessori en diferentes espacios educativos, me invitaron a formar parte de este proyecto creado con tanto amor que no pude rechazar y que puede disfrutar ahora, entre muchos/as niños/as, mi segunda hija. Hoy me hace muy feliz ver cada mañana las sonrisas de los niños y niñas mientras aprenden por sí mismos.

 

Mercedes R.

Mercedes R.

Soy Licenciada en Derecho y me encargo de la dirección, gestión y administración de este centro. La mayor parte de mi carrera profesional la he dedicado a la gestión de proyectos educativos.

En 2014 decidí dar un cambio personal y espiritual a mi vida y me marché por un tiempo a vivir a Estados Unidos donde, a través de una amiga que es guía Montessori, entré en contacto con algunas escuelas que impartían este método. Quedé tan fascinada por esta metodología de enseñanza que, desde entonces, todos mis pasos han ido buscando la armonía entre mi vocación y mi profesión. De regreso a España decidí profundizar en esta filosofía de vida.

Comencé en este proyecto como voluntaria y quedé tan enamorada de él, que ¡he decidido quedarme! Me fascina poder ver y sentir cada día como los niños, a través del trabajo con los diferentes materiales, disfrutan, aprenden y crecen, desarrollando una personalidad sana y libre. Soy feliz siendo parte de este precioso proyecto que persigue el desarrollo integral y la autoeducación del niño en el ambiente preparado, guiándolos hacia la independencia y la seguridad en sí mismos.

 

Ana Q.

Ana Q.

Solo cuando conectas con pleno amor, respeto y humildad con cada niña/o, cuidando y alimentando la pluralidad de su naturaleza es posible contemplar el milagro del Niño como Creador, como agente consciente de cambio para un mundo mejor. Es por esto que mi compromiso con la Infancia se extiende a toda la Humanidad.

En este sentido este centro posibilitaba esta labor al darme la oportunidad de desarrollarme de acuerdo a mi formación como Maestra de Educación Infantil, Educadora certificada en Disciplina Positiva, Asistente Montessori, y profesora de Yoga para niños/as entre otros.

Paralelamente y dado mi interés y necesidad por seguir profundizando y acompañando a la infancia, me encuentro en plena formación como Guía de Casa de Niños.

Marina B.

 

Dicen que cuando encuentras tu verdadera vocación el resto del camino es disfrutar. En mi caso se hizo presente desde muy pequeña en el colegio que inventaba jugando con mis primos. A medida que fui desarrollándome como persona me reafirmé en que acompañar a los niños y niñas en su evolución y aprendizaje es lo que me hace feliz.

Tras diplomarme como maestra en educación infantil decidí continuar mi formación con idiomas, convencida de que la comunicación es la mejor herramienta de socialización y descubrimiento de capacidades. Completé parte de mi formación en Italia y Reino Unido consiguiendo las certificaciones oficiales en ambos idiomas. Me trasladé a Sevilla para cursar el Máster de Enseñanza bilingüe y consolidar de este modo mi aprendizaje. Me dedico desde hace años a la enseñanza del inglés como segunda lengua en distintos centros de Sevilla y alrededores, contando ya con una amplia experiencia, especialmente en las etapas de infantil y primaria.

Me ilusiona el proceso de aprendizaje y desarrollo Montessori que tanto aporta a los niños y a mí personalmente. Soy feliz de trabajar en un ambiente tan bello y preparado para los niños donde su orden inspira tranquilidad y paz y, sobre todo, les da seguridad y confianza. El inglés que yo puedo aportar, es una ventaja más que les ofrecemos, a una edad en la que el cerebro absorbe los sonidos extranjeros de manera natural. A través de conversación diaria, canciones, lecturas y talleres, los niños escuchan y aprenden de forma espontánea el idioma.

 

Ángeles M.

Ángeles M.

Me certifiqué como Guía Montessori con reconocimiento oficial e internacional en Londres en la etapa 0-6. Soy licenciada en Arquitectura y maestra de vocación. Poseo amplia experiencia en el acompañamiento de niños/as en centros de educación Montessori en Londres. En nuestro centro acompaña a niños/as en Casa de niños/as.

Decidí profundizar y estudiar la filosofía Montessori después de conocer una guardería en Londres con mas de 25 años de experiencia que trabajaba con esta filosofía. Los niños trabajaban, mediante el juego, con ilusión, orden y alegría. Me impresionó el respeto de los niños y la independencia en el ambiente a través de la diversión. Los niños se iban contentos a casa, pero también llegaban muy felices de venir a compartir su tiempo en la guardería con sus profesores y amigos en un ambiente pensado y preparado para ellos.

Clara C.

 

“El desarrollo integral del niño es mi cerradura particular, la educación mi llave, el método Montessori mi pasión”.

Aunque nací y crecí en la isla de Menorca, llevo 14 años viviendo en la Sierra Norte de Sevilla, donde tengo mis raíces familiares y disfruto de una vida sencilla y natural, paseos por el campo y todo lo que me aporta el contacto con la naturaleza.

Siempre quise ser maestra, lo tenía claro desde pequeña, quería dedicarme a la educación, así que estudié magisterio en la especialidad de educación infantil y, al terminar la carrera, obtuve mi primer trabajo en el ámbito educativo.

Más adelante, tras varios años trabajando en una escuela infantil convencional, cursé un máster en Atención Temprana porque sentía que me faltaban recursos para poder ofrecer una adecuada atención a la diversidad del aula, a los ritmos individuales, en definitiva, más respetuosa con el desarrollo natural de cada niño/a. Desde entonces, comencé a interesarme por otros tipos de educación y así fue como descubrí Montessori. Y me enamoró. Y llegó a mi vida para quedarse.

Mi interés por esta filosofía fue creciendo cada vez más y decidí formarme con la Association Montessori Internationale como guía Montessori de Casa de Niños (3-6 años), y en ese camino conocí a la Asociación Montessori Sevilla.